Me levante por el sonido del timbre, baje las escaleras corriendo y abrí la puerta encontrándome a Harry sonriendo, dejándole pasar me senté en el sillón y él me siguió
-¿Qué haces aquí?- pregunte confusa, metiendo una de mis piernas por debajo de la otra dejándola bajo mi culo, y puse un cojín en el hueco que había entre mis piernas
-he venido a verte
-¿a verme?- pregunte más confusa aun
-si
-¿Por qué?
-He venido a hacerte un poco de compañía, además quería decirte una cosita
-¿el que querías decirme?
-ya se cual será tu regalo de cumpleaños
-¿mi regalo de cumpleaños? ¿Cómo sabes tú cuando es mi cumpleaños?
No se lo había dicho, de eso estaba segura. No me gustaba decir que día era mi cumpleaños, desde que era pequeña mis cumpleaños han sido de los peores días de mi vida, no quiero recordarlos, pero ¿Cómo sabrá Harry cual es el día de mi cumpleaños?
-lo vi, uno de los días que estuvimos en mi casa, tu carnet de identidad estaba en la maleta, la verdad, lo vi sin querer pero, me alegro, no me habías dicho que lo iba a ser.
-será porque no quería que te enterara
-¿Por qué no querías que me enterara?
-porque no Harry
-esa no es una contestación
-si lo es
-no, no lo es
-como quieras Harry
- me levante enfurecida, deje el cojín en el sofá y subí por las escaleras hasta mi habitación. Una vez dentro me apoye en la puerta, mire al frente y respire profundamente un par de veces hasta que me calme.
***
Dos días después ya era domingo, Harry me tendría que enseñar el ¨favor¨ que su amigo le pidió.
Salí de la casa y empecé a caminar. Metí la mano por los bolsillos de mi chaqueta y de unos de ellos saque mi móvil, me puse los cascos y empecé a escuchar música. Volví a meter las manos en el bolsillo para no enfriarme. Los coches pasaban a una reducida velocidad al lado mío, no me importaba, estaba tan envuelta en mis pensamientos que ya ni escuchaba la música. ¿Pero que mas daba? Si total, hoy, no era mi día.
Llegue a un edificio marrón, descolorido, se notaba viejo. Me senté en uno de los primeros escalones, fijando mi vista en el suelo gris. Vi como unos zapatos marrones se situaban donde tenía mi vista, en el suelo, impidiéndome así verlo, levante la cabeza para encontrarme con Kyle, sonrió y se sentó a mi lado. Quite mis cascos y apague la música.
-hola- dijo suavemente
-hola
-¿Qué haces aquí?
-pensar
-¿y en qué piensas?
-en la vida
-¿y qué has pensado?
-que es una mierda
Kyle me miro sorprendido a la vez que divertido
-¿una mierda? Wow me esperaba cualquier contestación menos esa
Me encogí de hombros
-¿Por qué piensas que la vida es una mierda?
-porque es lo que es
-si…. ¿pero en que te vasas para llegar a ello?
-mira las personas…-mire a mi alrededor- ¿para qué sirven? ¿Para qué sirve la vida? Para nada
-no veas el lado negativo d todo
Suspire
-¿Qué te pasa hoy?- pregunto
-nada
-si te pasa algo, venga dime
-es mi cumpleaños
-¡felicidades!
-no, felicidades no…
-¿Por qué no?
-porque no me gusta mi cumpleaños
-¿a quién no le gusta su cumpleaños?
-a mi
-¿Por qué?
Suspire y le mire, hice una pequeña sonrisa de lado y volví mi vista a la carretera
-ya te lo contare
***
Metí la llave por la cerradura de la puerta, entre y busque la luz, cuando la encontré, subí a mi habitación. Allí me encontré un ramo de rosas, me acerque a ellas confusa y leí la nota:
<< Espero no llegar demasiado tarde>>
Me quede en el sitio incapaz de moverme, ¿Qué significaba? ¿Demasiado tarde para qué? No entendía. Me gire y vi Harry en el marco de la puerta apoyado, con una camisa negra, sus pantalones del mismo color, las manos en sus bolsillos, sonriéndome.
-¿Qué haces aquí?
-ya te lo dije
-¿mi regalo?
-mas que eso
-¿entonces, que es?
-ten
Se acerco a mí lentamente y me dio un sobre. Lo cogí y lo abrí lentamente
-¿Qué es esto?
-dos billetes de avión para Nueva York
-¿Nueva York?
-si
-¿Por qué dos?
-para que invites a quien tú quieras
-¿a quien yo quiera?
-si
-¿puedo llevar a mi amigo Kyle?
-si es lo que quieres
Note como su mandíbula se apretaba, sus ojos se volvían más oscuros y su mirada bajo al suelo.
-¿pensabas que te lo diría a ti?
-no lo pensaba, solo…es lo que quería, pero tu prefieres ir con tu amigo, es tu regalo, ves con quien quieras
-Harry…quiero ir contigo
-¿conmigo?
-si, ¿Qué dices?
-que si, por supuesto
-¿y cuando sale el avión?
-mañana por la tarde, vendré a recogerte
-vale
Sonreí
-oye…el favor de tu amigo, ¿no me lo tenias que enseñar hoy?- pregunte dejando los billetes en i cama
-oh, sí claro
Sonreí
Miro su reloj y luego me miro
-ponte un vestido, en media hora tenemos que eras allí
-¿allí donde?
-ya lo sabrás, pequeña
Salió de mi habitación dejándome intrigada, pero decidí hacerle caso.
Fui hasta mi armario, tenía pocos, muy pocos vestido, no me gustaban mucho, ni las faldas ni los vestidos, pero bueno, una vez no me mataría. Busque y vi uno.
Veinte minutos más tarde me encontraba bajando las escaleras, mi vestido era negro de palabra de honor, un poco más arriba de las rodillas, tenía un pequeño lazo rojo justo debajo de mis pechos. Harry se movía de un lado a otro en el sillón, al verme sonrió y se acerco a mí dándome la mano
-estas guapísima- me aseguro
-gracias
-¿no piensas ponerte lo zapatos?
Llevaba los zapatos en la mano ya que eran de tacón, no mucho, pero si el suficiente como para hacerme daño si lo llevaba durante mucho tiempo. Me los puse y me agarre a Harry
-no me sueltes o me acere
-tranquila, no tenía pensado hacerlo
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