lunes, 23 de marzo de 2015

capitulo 19

Me levante y Harry todavía estaba  dormido a mi lado, sonreí y le mire. Pocos minutos después baje hacia la cocina, no se oía absolutamente nada en toda la casa, así que, supuse que Anne y Gemma  no estrían. Empecé a preparar un poco de café cuando sentí unas suaves manos en mi cintura y una áspera voz en  mi oído.
-buenos días- me susurro Harry
-buenos días
-¿Qué haces?- me soltó y pasándose una mano por la cara se sentó en una de las sillas de la mesa central
-café, ¿quieres?
-un poco, estoy muerto
Reí levemente y metí los cafés en el microondas, dos minutos más tarde los saque y los puse en la mesa junto con el azúcar.
-nos iremos en dos horas- aviso Harry y dio un pequeño trago a su café.
-¿Dónde?
-a la casa de tu primo
-¿ya nos vamos?
-¿te quieres quedar más tiempo?
Me sonroje ligeramente
-no es eso, simplemente me lo estaba pasando muy bien, no quería que se acabara nunca
-yo tampoco, pero a veces uno tiene que hacer lo que uno tiene que hacer.
Reí y me termine mi café
-iré a vestirme, adiós feo
Adi….ey! ¿Cómo que feo? ¡Soy bien guapo!
-no te creas, te vas haciendo viejo
-¿Cómo?
Se levanto de la silla y corrió hacia mí, me cogió de la cintura e hizo que me desestabilizara haciendo caer mi cuerpo hacia atrás.
Mi pelo tocaba el suelo y todo mi cuerpo-excepto los pies- estaban a unos 10 centímetros del suelo
-¡Harry!
-¿Qué?
-¿Cómo que, qué? Súbeme- me agarre a sus brazos para no caer
-di que no soy viejo, y que soy el más guapo del mundo
-no diré eso
-¿segura?
Me bajo mas haciendo que casi chocara con el suelo
-vale, vale
-dilo
-eres el más guapo y…
-del mundo- me corrigió antes de que pudiera terminar
-eres el más guapo del mundo y no eres nada viejo
Me subió sujetándome por la cintura, quedándonos de pie
-¿ves como no era tan difícil?
Le saque la lengua
-¿te imaginas que te hubieras resbalado y nos hubiéramos caído? Yo estaba debajo, me hubiera hecho un daño que…..- me calle
-tranquila, no hubiera dejado que eso ocurra, yo controlo
-si, lo que tu digas
-si, es lo que yo digo
-¿me puedes soltar, por favor? Necesito ir por unas cosas
-claro
Soltó mi cintura y me fui directa a la habitación.
***
Tras dos horas en coche y lo que tardamos en subirnos a él y recoger todo, estuvimos en la casa de mi primo.
Lo primero que hice fue subir a mi habitación dejar las cosas y descalzarme, me encantaba ir descalza, me sentí libre, raro, peor así era. Idioteces mías.
Baje para ver si Harry necesitaba ayuda, pero no me encontré a nadie. Segundos después la puerta se abrió para darle lugar a un Louis con dos maletas negras en la mano, una bufanda y un gorro, y una nariz roja con cara de sueño
-hola- dije sonriendo
-hola
Fui a darle un beso, después Harry bajo las escaleras y saludo a mi primo.
***
Termine de hacer la cena-ya que mi primo no iba a hacerla- unas hamburguesas con patatas, algo práctico, fácil y rico. Lo lleve hasta el salón donde se encontraba Louis, ya que Harry ya se había ido a su casa, tapado con una manta hasta el cuello.
-toma- deje su planto delante de él y me senté a su lado
-gracias
-¿y qué tal tus vacaciones?
-bien, muy bien
Reí por el trancazo que tenía mi primo encima, y aun decía que se lo había pasado bien. Increíble
-me alegro, ¿Qué hicisteis?
-estuvimos en la nieve, esquiando un poco
-mira como….- me calle de repente, ¿Harry le habría dicho algo? Supongo, pero ¿y si no? Mejor no comentaría nada-como…unos amigos míos, si, unos amigos

capitulo 18

Una vez los dos metidos en el coche me miran fijamente por apenas segundos y centro su vista en la carretera. Saco el coche del aparcamiento y empezó a conducir.
Giro hacia la derecha en el cruce hacia Holmes Chapel cuando debería haber ido a la izquierda para ir a su casa, le mire confusa.
-¿Dónde vamos?
-a un restaurante
-¿para?
-para comer
-pensé que comeríamos en tu casa
-no
Subí el sonido de la radio y empezamos a cantar todas las canciones que sonaron hasta llegar al restaurante.
Bajamos y entramos. Harry dio su nombre a la mujer que estaba en la entrada, la cual nos dando directo a la mesa 17. Harry cogió mi mano y nos condujo detrás de la chica hasta nuestra mesa correspondiente, la cual estaba al fondo pegada a una gran cristalera, me senté al lado izquierdo de la cristalera y Harry enfrente de mí. Nos miramos y cogimos la carta.
Cada cual pidió lo suyo y comimos en silencio total. Lo cual era raro en Harry, porque normalmente estaba hablando y hablando. Durante el postre le quise preguntar, pero me lo guarde para mí misma.
Al salir del restaurante, volvimos a su coche, entramos y estuvimos durante más de veinte minutos estuvimos en completo silencio. Yo miraba por la ventanilla mientras Harry conducía con el ceño fruncido.
-tenemos que pasar por un sitio en un momento, ¿te importa?
-para nada- conteste yo mirándole
Diez minutos más tarde estábamos en frente de un edificio blanco de unos 30 pisos. Harry aparco el coche en el aparcamiento y juntos bajamos y nos cercamos a la puerta de cristal, esta se abrió cuando pasamos junto a ella dejándonos pasar al interior del edificio. Nos acercamos a la recepción.
-hola, vengo por lo de Jason.
-claro…. ¿Harry Styles?
-si
-muy bien, planta 26 puerta 12
Harry volvió a coger mi mano y nos encaminamos hacia el ascensor. Subimos al piso que dijo la recepcionista y al llegar a la puerta numero 12 entramos sin llamar.
Al entrar las luces estaban apagadas, Harry fue hasta el final de la habitación y encendió las luces. Al entrar pude observar un despacho muy, muy amplio, todo blanco con cuadros de retratos, paisajes.
Harry abrió un cajón de una de las estanterías y saco una cámara de fotos, me volvió a mirar y sonrió.
-ya podemos irnos cuando quieras.
-¿de quién es este despacho?
-de mi amigo Jason. El es fotógrafo y me ha pedido un pequeño favor
-¿Qué tipo de favor?
Harry rio y se acerco a mi lentamente
-ya lo sabrás, no quieras ser curiosa
-¿Por qué no querría ser curiosa?
-la curiosidad mato al gato recuérdalo
-si, pero el gato tenía otras seis vidas
-pues en la última, por curioso, murió.
-si, pero murió feliz sabiéndolo todo
Sonreí y me gire saliendo del despacho yendo a llamar al ascensor, segundos más tarde ya tenía a Harry a mi lado
Al bajar y legar a su coche seguimos hablando, un vez llegamos a su casa, la calle estaba repleta de fans, bloqueando la puerta de la casa, tanto del garaje como de la puerta principal. Harry y yo nos miramos sin saber bien que hacer, así que simplemente salimos.
Cogí sus llaves del pantalón y fui corriendo hacia la entrada de la casa, Harry por lo contrario no pudo llegar hasta allí ya que las chicas y los pocos chicos que había se le echaron encima nada más salir del coche.
***
Me termine de lavar los dientes y entre a la habitación de Harry, allí estaba el sacándose la camiseta por la cabeza, me mordí el labio antes de que él pudiera tan siquiera darse cuenta de que yo estaba en la habitación, cogió unos pantalones de pijama y se los puso, se giro y me miro sorprendido.
-hola- me sonrió y se sentó en la cama
-hola- respondí  al mismo tiempo que daba la vuelta a la cama para poder dormirme en mi lado de esta.
-¿sabes? No me puedo creer lo que ha pasado esta tarde
-¿Por qué?
-porque las Directioner no suelen venir a mi casa y no se me ha extrañado
-Harry eres famoso, has pasado por muchas cosas, algunas más raras que otras, pero ¿y qué? No ha pasado nada.
-ya pero me ha extrañado
-Harry, vuelvo a decírtelo, eres famoso, acostúmbrate, no siempre van a querer lo que tú quieras, ellas querían verte y tu estas aquí, fin de la historia.
-¿Qué has para ti, ser famoso?
-¿para mí?
-si, para ti
-pues….para mi ser famoso, puede ser cualquiera ya sea un ratero, un homicida, chismoso, etc...Ya sea bien o para mal, pero ser una celebridad es ser alguien que ha dejado huella como los grandes artistas, escritores, porque pueden tener as de 100 años pero siempre los vamos a recordar, podrán pasar siglos, porque dejaron huella.
-esa es una de las razones por las que odio esa palabra
-¿Qué palabra?
-famoso
-¿Por qué la odias?
-porque significa pasado, yo solo quiero tener en mente el presente y el futuro, lo pasado esta
-así se habla
Reí y le abrace y me metí en la cama, junto a él.
-¿me vas a decir ya cual es el pequeño favor?
-no
-¿Por qué no?
-porque es un secreto
-¿seguro?
-segurísimo
-¿y cuándo voy a saberlo?
- el domingo
-pero estamos a jueves
-tendrás que esperar pequeña
-está bien
Beso mi cabeza por última vez y me quede profundamente dormida.

capitulo 17

Casi en lo alto de la cima el telesilla se paro, Harry y yo nos miramos y sonreímos, estábamos los dos solos en el telesilla en metió. Mi muslo chocaba con el de el cada vez que subíamos. Estaba nerviosa, ya no solo por ir a esquiar si no porque estaba con Harry.
-¿has esquiado alguna vez?- pregunto él para romper el silencio
¿Crees que estaría aquí si no lo hubiera hecho?
-touche
Sonreí
-¿Cuándo aprendiste a esquiar?- me miro y apoyo los brazos sobre la barra que teníamos delante juntando sus manos, entrelazando sus dedos.
-cuando era pequeña, ocho o nueve años tendría ¿y tú?
- hace dos años, nos llevo mi padrastro a mi hermana y a mí y el nos enseño
Sonreí y mire hacia abajo, la gente esquiaba perfectamente haciendo saltos de todo tipo. ¿Y si me caía? Hacía años que no esquiaba y se pierde practica
-un euro por tus pensamientos
Sonreí y negué con la cabeza
-¿tan malos son, que ni pagando los puedo saber?
-ohh…ni te lo imaginas
Le oí reír
-venga dímelo
-tengo miedo de caerme, hace años que no esquió y abre perdido practica
-bueno, si te caes yo estaré aquí para reírme, tu tranquila
Le mire mal y me levanto los brazos haciéndose el inocente
-sabes que es broca ____ si te caes, me paro y te espero, además no es difícil
El telesilla volvió a empezar  a subir, al llegar a la cima, quitamos los pies del reposapiés que tenia la barra y hacia guio la barra hasta que estuvo detrás de nuestras cabezas.
Al llegar pegamos un pequeño salto y nos deslizamos hasta la pared que había en frente. Nos miramos y sonreímos, como pudimos llegamos hasta el principio de la cuesta, era enorme la bajada, me caería clarísimamente. Mire a Harry el cual ya me estaba mirando.
-¿tu primero?
Negué con la cabeza
-mejor tu
-como ordenes señorita
Hizo un gesto con la mano e inclino su cuerpo hacia delante, yéndose al otro lado de la pista e ir haciendo largos zic-zac por ella, de punta a punta del largo de la pista. Conté hasta tres e hice lo mismo que él.
Por la mitad de la pista deje de hace zic-zac y empecé a  bajar en línea recta hasta el final de la cuesta. El poco viento que había me daba en la cara haciendo que mi pelo se echase para atrás. Se sentía libre, como si todo se hubiese esfumado, reí y bajo hasta el pie de la pista, donde se encontraba Harry sonriendo con los brazos cruzados.
-¡ves como no ha sido para tanto!
-ha sido mejor
Sonreí
-¿otra vez?-pregunte feliz
-las que tu quieras
Hicimos una pequeña fila hasta poder volver a montar en el telesilla. Esta vez una pareja se monto con nosotros.
Yo iba a la derecha del todo, Harry estaba a mi izquierda, seguido de e´, el chico y a su izquierda la chica que iba con él. A lo largo de todo el trayecto de subida se fueron dando besos y caricias, Harry y yo nos mirábamos incómodos y reíamos por lo bajo por algunas cosas que se decían entre ellos.
Al llegar a la cima bajamos del telesilla lo más rápido posible y nos quedamos en el principio de la cuesta.
-¿yo primero?
Negué con la cabeza
-¿tu?
Volví a negar
-¿entonces?
-¿una carrera?
-vale, a la de tres. Una…dos..y….
Salí disparada antes de que pudiera terminar, oyendo de fondo un…´hey ¡eso es trampa!´
Harry me adelanto cuando iba poco por debajo de la mitad de la pista. Se giro para sacarme la lengua, justo en el momento en el que iba recto, haciendo que se cocara contra una señal de tela fijita, que parecía una bandera, que había entre dos postes de plástico, cayéndose a la nieve con la señal encima de él y los postes a cada lado de su cuerpo.
No pude evitar reírme de él mientras él se quedaba  tirado en la nieve confundido. Llegue hasta bajo y seguí riéndome. Segundos más tarde bajo el mirando mal.
-no es justo
-¿el que no es justo?-dije sin poder dejar de reírme
-tu te puedes reír de mi si yo me caigo, pero yo no me puedo reír de ti si tú te caes.
-exacto Harry
-pues no
Le mire intentanto  guardarme la risa
-venga ya paso Harry
-no, no paso porque me duele el culo, ¿sabes?
Hay no aguante más y me volví a reír hasta que me salieron lágrimas de los ojos
-venga ____para ya
-lo intento, lo intento
 Me quite las últimas lágrimas de los ojos y le mire
-ya esta
-vale, venga vamos
***
Dos horas más tarde estábamos saliendo de la pista y dejando las chaquetas, las botas y los esquís.
-en media hora aquí ¿si?- me dijo él cuando salimos a recepción
-si  papa
Entre en la puesta donde estaban los vestuarios de mujeres y fui hacia mi taquilla, cogí mi bolsa y entre a los vestuarios. Me quite oda la ropa y me puse con los que venía puesto, deje todo en la mochila y fui hasta los grifos. Las manos me ardían y las metí bajo el agua caliente ¿un poco absurdo no? Pero así me aliviaba. Una vez dejaron de quemarme las manos me las seque, cogí mi bolsa y Salí a recepción para vez a Harry ya esperándome. Cogió mi bolsa y la puso en su hombro y nos fuimos al coche.

capitulo 16

Me desperté y estaba sola en la habitación, me levante lentamente y me cambie de ropa. Baje las escaleras y entre a la cocina para encontrarme con Anne, la cual estaba preparando algo en el horno.
Me miro y yo le sonreí tímidamente.
-pasa cariño- me sonrió con simpatía
-er… ¿Dónde está Harry?- me acerque a la mesa y me senté en la primera silla que encontré.
-se despertó esta mañana temprano, dijo que tenía que hacer algunas compras ya que hoy os ibais a esquiar y se fue. Supongo que no tardara mucho en volver, no te preocupes.
-emm claro, gracias.
- de nada cariño, yo también me tengo que ir a hacer un recado, estaré de vuelta pronto, adiós.
Me dio un beso en el pelo y salió de la cocina cogiendo su abrigo. Al oír la puerta cerrarse, me levante de mi lugar y me dispuse a hacerme un café con leche para mi desayuno.
Termine de desayunar y deje todo en la pila, subí a la habitación que compartía con Harry. Empecé a recoger toda mi ropa ya que la noche anterior la había dejado toda revuelta encima de una silla. Sentí unas manos en mi cintura y una ronca voz hablándome, me di la vuelta encontrándome a Harry demasiado cerca de mí.
-¿preparada para irnos?
-sigo sin tener mi ropa.
-ten- me entrego una bolsa bastante grande- vamos el viaje es de una hora y quiero aprovechar el mayor tiempo que pueda contigo.
Asentí con la cabeza y bajamos los dos al coche- cada uno con su bolsa- ya nos metimos en este.
Una hora y media más tarde estábamos en el aparcamiento de una de las pistas de esquí más grandes de Inglaterra. Harry cogió mi mano y entramos a una especie de cabaña, fuimos hasta una recepción donde había un hombre con una sonrisa demasiado amplia, daba miedo.
Harry empezó a hablarle con unos papeles en la mano, no entendía, lo que decían ya que hablaban demasiado bajo y demasiado rápido, así que simplemente me dispuse a mirar la pequeña cabaña. Gente entrando y saliendo con esquís en la mano, de una puerta de cristal que  daba a las pistas. Harry se dio la vuelta y cogió mi mano sonriente.
-ya está listo, tienes que entrar por esa puerta- me señalo una puerta al fondo del pasillo-y dentro de medio hora te espero aquí ya vestida ¿si?
Asentí con la cabeza, cogí mi bolsa y me encamine hacia la puerta que Harry me había señalado anteriormente.
Entre y vi muchas, muchas taquillas, un sinfín de ellas, se veía que las pistas estaban abiertas todo el año y tenían muchas visitas porque si no habría menos. Fui pasando por las filas de taquillas hasta que entre las dos últimas había un hueco de mayor longitud entre las dos taquillas que las demás, mire y allí había un gran cartel donde ponía ¨Vestuarios¨ entre cogiendo fuerte el asa de mi bolsa, la cual colgaba de mi hombro, y entre. A mi derecha y a mi izquierda había unos pequeños banquitos con perchas donde había varias chicas cambiándose, en frente un espejo y un poco más al lado de los bancos un pequeño pasillo que llevaba a los retretes y vestuarios individuales.
Me gire hacia mi izquierda-donde había menos gente, tan solo dos chicas- y deje mi bolsa en el banquito. Me quite la sudadera que llevaba y la deje sobre la percha, empecé a sacar todo lo que me dio harry: un peto, una camiseta de cuello alto, unas mayas negras,  unos guantes, unos calcetines largos, un gorro y unas gafas de sol.
Me quite mi pantalón y me puse las mayas rápidamente, después los calcetines, luego la camiseta de cuello alto encima de la camiseta que ya llevaba de tirantes blanca, me puse los calcetines y el peto.
Me mire en unos de los espejos y negué con la cabeza, que rara me veía. Rápidamente guarde mi ropa dentro de la bolsa, menos el gorro, los guates y las gafas, y volví a salir del vestuario. Camine hasta una taquilla y metí mi bolsa allí, cerré con la llave y la ate a mi muñeca.
Salí por la puerta por la que había entrado anterior mente y camine hasta la recepción, con el gorro, los guantes y las gafas en la mano, donde estaba Harry, me miran de arriba abajo y sonrió.
-estas muy guapa así
-si tú lo dices- rodé los ojos
- pero el peto lo llevas mal puesto
-¿Cómo puedo llevar el peto mal puesto?
-no lo llevas apretado, hay que apretarlo
-amm…no lo sabía.
-date la vuelta anda
Me di la vuelta. Note las manos de Harry en lo bajo de mi espalda ajustándome las tiras de mi peto, subiendo la hebilla y llevándolo hasta mis costillas, luego me hizo darme la vuelta haciendo que le mirase a los ojos, el rápidamente cogió la hebilla de mi cintura y lo llevo hasta de mis hombros.se veía muy concentrado mientras yo estaba viendo como sus manos hacían perfectamente su trabajo. Hacerme sentir escalofríos y que la piel se me erizara tan solo con tocarme cuando llevaba dos capas de ropa debajo.
-así me tira un poco- me queje
-tranquila se pasara pronto, las tiras con el frio y el movimiento se van a ir bajando poco a poco así que no se quedaran ahí- me sonrió y estiro la mano- vamos tenemos que coger todas las cosas que necesitamos.
Cogió su mano y nos dirigimos hasta otra puerta, entramos y hacia mas frio que en la recepción.
-¿Cuál es tu numero de pie?
-el 37
-vale espérame allí- me señalo un banco y se fue.
Me senté en el banco y diez minutos después Harry ya estaba conmigo. Junto a él tenía dos chaquetas bastarte grandes, cuatro botas enormes y cuatro esquís.
Me dio dos de cada cosa. Deje la chaqueta en el banco y los esquís en el suelo. Desabroche las botas y me las metí en los pies. Cogí la tira de cada uno u los cerré en su broche-como en los patines normales- luego hice lo mismo con el otro pie. Me levante y estaba unos cinco centímetros más alta de lo normal. Me puse la chaqueta y era enorme, de mi talla, pero enrome, Harry hizo lo mismo, cogimos cada uno nuestros esquís y salimos por las puertas hasta llegar a la pista de esquí. Nos pusimos los gorros, los guantes y las gafas, dejamos los esquís en el suelo y son pusimos sobre ellos para poder ponéroslos.
-¿estas lista?- me pregunto sonriendo mientras íbamos al telesilla
-si, ¿y tú?
-nena, naci listo- me sonrió y nos sentamos en el telesilla para poder subir a lo alto de la cima de la montaña.

capitulo 15

-Harry creo que ya hablamos de ello
-no lo suficiente
-Harry ya- me pare en seco y me gire para mirarlo fijamente- ya para de todo este tema, dijimos que somos amigos, ¿Por qué te cuesta tanto entenderlo?
-no me cuesta nada entenderlo
-¿entonces?
-simplemente yo no quiero ser tu amigo
-pues entonces no lo seremos Harry y ya esta
-yo no quise decir eso
-pero es lo que me dijiste
-ya pero yo quería decir que, yo no quiero ser tu amigo porque se me hace difícil yo quiero ser algo más, mucho más que eso, odio la FriendZone
-Harry ya lo hablamos
-y sabes mi opinión de todo esto y te da igual
-no me da igual
-pues actúas como si te la diera
-pero no lo hace
-pero…-suspiro y se callo
-Harry no salimos casi nada, salimos ¿Cuánto? ¿Un día?, y tampoco nos conocimos suficiente, a ver yo a ti si porque eres mi ídolo pero tú a mi no, nos precipitamos y nos salió mal, ¿puedes entender eso?- asintió con las cabeza- pues ya sabes Harry, no me volveré a equivocar, tenlo claro
-está bien
Seguimos caminando en silencio hasta llegar de vuelta a su casa, allí subimos directamente a la planta de arriba, Harry se metió en el baño dando un portazo y yo en su habitación, bueno ahora compartida.
***
Salí de la ducha tras media hora en ella, serian sobre las once de la noche y estaba que me moría de sueño ya, me puse el pijama pero hubo una cosa en la que me fije al ponerme el pantalón de este. Mis piernas. Están peluditas, mierda, mierda y mas mierda. ¿Cómo no me pude dar cuenta antes? Bueno supongo que sería porque siempre llevaba pantalones largos pero con mi pijama se me levantaba un poco el bajo del pantalón haciendo que se me vieran el bajo de mis piernas.
Vergüenza mode On.
Vale ¿y ahora que hacia?, ¿y si le cogía una cuchilla? No creo que se diese cuenta además... ¿por una vez que me depilase con chuchilla no pasaría nada, no? Supongo que no.
Me quite el pantalón del pijama y  busque por todo los cajones del baño hasta encontrar las chuchillas en el último cajón que me faltaba ¿Qué raro no? Buscar algo y que este en el último sitio en el que buscas porque ya no te quedan más lugares. Bien
Abrí el grifo del bidel  y puse el grifo hacia la izquierda para que el agua saliera caliente. No me iba a depilar con agua fría, eso lo tenía más que claro. A lo mejor me costaba más pero me daba igual. Hacia frio y no iba aponer mas frio en mis piernas.
Cuando estuvo llego – hasta una altura aceptable- el bidel, metí una de mis piernas dentro, cogí el gel de ducha y me eche un poco en las manos para luego pasarlas por la mitad de mi pierna- de rodilla para abajo-y enjabonarme toda ella con ayuda del agua, luego pase la chuchilla por allí varias veces consiguiendo que los pelos se quitasen. Al terminar cogí una toalla y me seque la pierna, luego metí la otra y volví a repetir lo mismo que hice en la otra pierna pero con esta, esta vez.
 Saque la cabeza por la puerta encontrándome a Harry ya tumbado en la cama, con un brazo apoyado en su nuca que daba al cabecero de la cama, la otra la tenía en el móvil, no llevaba camiseta, espero que si pantalón…
Salí del baño y me metí debajo del plumas. Y si, si llevaba pantalones, menos mal. Le di la espalda y note como dejaba el móvil en su mesita y me tumbaba en la misma posición que yo. Miraba la ventana, fuera estaba nevando. En España pocas veces nevaba, o por lo menos en la zona donde yo vivía, así que para mí que nevase era algo raro, cosa que aquí no.
Harry se dio cuenta que nevaba ya que también miraba la ventana, como yo, se acerco a mi espalda, pegando esta con su pecho y dio un beso en mi oreja.
-¿te apetece que mañana vallamos a esquiar?- susurro en mi oído con su voz ronca.
-claro, me encantaría
Seguía sin poder girarme a mirarlo, estaba demasiado cerca de mí y eso me ponía nerviosa. No podía con ello, me superaba.
-entonces vamos a dormir que mañana va a ser una día divertido
-si, pero yo no tengo ropa para nieve.
-bueno ya lo arreglaremos mañana
- está bien Harry, está bien.
Me dio un beso en la mejilla y se separo de mi lentamente, sentí una especia de ¿escalofrió? Al separarse de mí. Mi espalda se quedo helada, supongo que sería porque Harry desprendía calor y yo lo necesitaba en ese momento.
Suspire algo cansada y negué con la cabeza interior mente. Tenía que dejar de pensar en eso. Era gracioso y todo. Regañaba a Harry porque quería que le diera una nueva oportunidad pero yo también la quería con él. Ser su amiga era raro, diferente a como me lo había imaginado. Demasiado duro para mí.
¿Y para Harry? Para él a lo mejor no es tan duro, pero me ha demostrado que si lo es, pero ¿y si es mentira? Y ¿si todo es una falsa? ¿Y si Harry deja de quererme? ¿Puedes dejar de querer a una persona de un día para otro? ¿Puedes?
Quería dejar de pensar en todo eso, pero no podía. Harry ocupaba demasiado mis pensamientos, demasiados sentimientos tenía a su favor ¿y todo porque? Porque conocí a mi ídolo.
Me gire y me mire, sus ojos estaban cerrados y su boca entre-abierta ¿se abría dormido ya? Yo comiéndome la cabeza y el durmiendo. Que fáciles son los hombres…
-¿Harry?- pregunte en un susurro, me daba miedo despertarlo
-¿hmm?
-¿te puedo abrazar?
Abrió los ojos de golpe y me miro, supuse que me iba a decir que no pero seguí mirándole
-claro que puedes, no lo preguntes
Sonreí y le abrace mientras el acariciaba mis espalda y mi pelo, todos mis pensamientos malos se fueron de mi cabeza. Harry si me quería, aun que fuera poco, pero lo hacía y eso hacía demasiado, demasiado feliz.